
lunes, 19 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
ejection seat
no faltará quien lea esto como una crítica a los
medios
y haga en su blog
o web de turno
una lectura sobre la reificación de los cuerpos
una aproximación desde la trivia de la violencia
en un mundo postmoderno…
que la hipertextualidad y la fragmentación de la
reconchasumadre…
Quizá tenga suerte
y algún periodista cagón…
seudo poeta jugando a ser editor
se interese en poner algo en su columna de 2500
caracteres
esa prensa de capital / un pobre diario de provincia…
métanse sus mecanismos de legitimación por el orto…
ESTO ES UN DISPOSITIVO DE SEGURIDAD
una salida a los posers
y lectores atorrantes / M.A.S.C.A.N.D.O.A.D.J.E.T.I.V.O.S.E.N.O.R.M.E.S…
la única aprobación requerida
es
la de muertos
bien podridos como celine o dostoievsky…
Esto no es un poemario…
o un librito como tantos
esos...
que se la chupan a Nicanor,
a la etnia mal parida o al pablo a la mode…
es sólo vómito…
mucha rabia, carne y letras atropellándose…
educación sentimental VI
—Es
verdad —dijo Lula—. Tío Pooch no era tío mío de verdad. Quiero decir que no era
pariente. Era un socio de mi padre, sabes. Y mi madre ni se enteró de lo suyo
conmigo. En realidad tenía un nombre como europeo, Pucinski o algo así. Pero
todo el mundo le llamaba Pooch. A veces venía por casa cuando papá no estaba.
Yo siempre creí que le gustaba mamá, de manera que cuando un día se me echó
encima me quedé bastante sorprendida.
—¿Qué pasó, almendrita? —preguntó Sailor— ¿Te metió el dedo sin uña?
Lula se apartó el pelo de la cara y frunció el ceño. Cogió un cigarrillo del paquete que tenía en el lavabo, lo encendió y se lo dejó en la boca mientras se alisaba el pelo.
—¿Sabes que a veces eres muy grosero, Sailor?
—No te puedo entender si hablas con uno de esos More en la boca —respondió Sailor.
Lula dio una calada larga y dejó el More en el borde del lavabo.
—He dicho que a veces eres muy grosero. Y no me gusta.
—Lo siento, cariño —dijo Sailor—. Anda, cuéntame lo que te hizo el viejo Pooch.
—Bueno, mamá estaba en La Abeja Hacendosa tiñéndose el pelo, sabes. Y yo estaba sola en casa. Tío Pooch entró por la puerta del porche, ya sabes. O sea, yo estaba preparándome un bocadillo de mermelada con plátano. Recuerdo que tenía puestos los rulos porque aquella noche iba a ir con Vicky y Cherry Ann, las hermanas DeSoto, a ver a Van Halen en el Coliseo de Charlotte. Tío Pooch debía de saber que no había nadie en casa porque entró sin llamar y me puso las manos en el culo y me empujó contra el mostrador.
—¿No dijo nada? —preguntó Sailor.
Lula negó con la cabeza y empezó a alisarse el pelo con el cepillo. Cogió el cigarrillo, dio una calada y lo tiró al retrete. La brasa había dejado una mancha marrón en la porcelana del lavabo y Lula se mojó el índice derecho con la lengua y frotó la mancha, pero no salió.
—La verdad es que no —respondió—. Por lo menos no me acuerdo.
Lula tiró de la cadena y contempló cómo se deshacía el More al dar vueltas en el agujero.
—¿Qué hizo después? —preguntó Sailor.
—Me metió la mano por la pechera de la blusa.
—¿Y qué hiciste tú?
—Se me cayó la mermelada al suelo. Recuerdo que pensé que mamá se iba a enfadar si la veía. Me agaché a recogerla y tío Pooch tuvo que sacarme la mano de la blusa. Me dejó limpiar la mermelada y tirar a la basura la servilleta sucia que había usado.
—¿Te dio miedo? —preguntó Sailor.
—No lo sé. O sea, era tío Pooch. Le conocía desde los siete años, sabes. No me creía lo que estaba ocurriendo.
—Y al final, ¿te folló allí mismo en la cocina?
—No, me cogió en brazos. Era bajito, pero muy fuerte. Con brazos peludos, sabes. Tenía un bigote como Errol Flynn, unos cuantos pelos bajo la nariz. El caso es que me llevó al cuarto de la criada, que no usaba nadie desde que a mamá se le había marchado Abilene hacía dos años, cuando se escapó para casarse con Harlan el chófer de Sally Wilby y se fueron a vivir a Tupelo, sabes. Lo hicimos allí, en la vieja cama de Abilene.
—¿Lo hicisteis? —preguntó Sailor—. ¿Quieres decir que no te forzó?
—Bueno, claro. Pero fue de lo más cuidadoso, sabes. O sea, me violó y todo eso, pero hay diferentes tipos de violaciones. No es que yo quisiera, pero supongo que una vez empezó no me resultó tan terrible.
—¿Te gustó?
Lula dejó a un lado el cepillo del pelo y miró a Sailor. Estaba acostado desnudo y tenía una erección.
—¿Te pone cachondo que te lo cuente? —preguntó ella—. ¿Por eso te gusta oírlo?
—No puedo impedirlo, cariño —rió Sailor—. ¿Te lo hizo más de una vez?
—No, se acabó enseguida. No noté gran cosa. Sabes, yo me lo había roto por accidente cuando tenía doce años y me caí encima de un esquí acuático en el lago Lanier de Flowery Branch, Georgia. De manera que no hubo sangre ni nada. Tío Pooch se puso en pie, se subió los pantalones y me dejó allí. Me quedé en la cama de Abilene hasta que oí que se marchaba en su coche. Eso fue lo malo, quedarme allí escuchando cómo se iba.
—¿Qué pasó, almendrita? —preguntó Sailor— ¿Te metió el dedo sin uña?
Lula se apartó el pelo de la cara y frunció el ceño. Cogió un cigarrillo del paquete que tenía en el lavabo, lo encendió y se lo dejó en la boca mientras se alisaba el pelo.
—¿Sabes que a veces eres muy grosero, Sailor?
—No te puedo entender si hablas con uno de esos More en la boca —respondió Sailor.
Lula dio una calada larga y dejó el More en el borde del lavabo.
—He dicho que a veces eres muy grosero. Y no me gusta.
—Lo siento, cariño —dijo Sailor—. Anda, cuéntame lo que te hizo el viejo Pooch.
—Bueno, mamá estaba en La Abeja Hacendosa tiñéndose el pelo, sabes. Y yo estaba sola en casa. Tío Pooch entró por la puerta del porche, ya sabes. O sea, yo estaba preparándome un bocadillo de mermelada con plátano. Recuerdo que tenía puestos los rulos porque aquella noche iba a ir con Vicky y Cherry Ann, las hermanas DeSoto, a ver a Van Halen en el Coliseo de Charlotte. Tío Pooch debía de saber que no había nadie en casa porque entró sin llamar y me puso las manos en el culo y me empujó contra el mostrador.
—¿No dijo nada? —preguntó Sailor.
Lula negó con la cabeza y empezó a alisarse el pelo con el cepillo. Cogió el cigarrillo, dio una calada y lo tiró al retrete. La brasa había dejado una mancha marrón en la porcelana del lavabo y Lula se mojó el índice derecho con la lengua y frotó la mancha, pero no salió.
—La verdad es que no —respondió—. Por lo menos no me acuerdo.
Lula tiró de la cadena y contempló cómo se deshacía el More al dar vueltas en el agujero.
—¿Qué hizo después? —preguntó Sailor.
—Me metió la mano por la pechera de la blusa.
—¿Y qué hiciste tú?
—Se me cayó la mermelada al suelo. Recuerdo que pensé que mamá se iba a enfadar si la veía. Me agaché a recogerla y tío Pooch tuvo que sacarme la mano de la blusa. Me dejó limpiar la mermelada y tirar a la basura la servilleta sucia que había usado.
—¿Te dio miedo? —preguntó Sailor.
—No lo sé. O sea, era tío Pooch. Le conocía desde los siete años, sabes. No me creía lo que estaba ocurriendo.
—Y al final, ¿te folló allí mismo en la cocina?
—No, me cogió en brazos. Era bajito, pero muy fuerte. Con brazos peludos, sabes. Tenía un bigote como Errol Flynn, unos cuantos pelos bajo la nariz. El caso es que me llevó al cuarto de la criada, que no usaba nadie desde que a mamá se le había marchado Abilene hacía dos años, cuando se escapó para casarse con Harlan el chófer de Sally Wilby y se fueron a vivir a Tupelo, sabes. Lo hicimos allí, en la vieja cama de Abilene.
—¿Lo hicisteis? —preguntó Sailor—. ¿Quieres decir que no te forzó?
—Bueno, claro. Pero fue de lo más cuidadoso, sabes. O sea, me violó y todo eso, pero hay diferentes tipos de violaciones. No es que yo quisiera, pero supongo que una vez empezó no me resultó tan terrible.
—¿Te gustó?
Lula dejó a un lado el cepillo del pelo y miró a Sailor. Estaba acostado desnudo y tenía una erección.
—¿Te pone cachondo que te lo cuente? —preguntó ella—. ¿Por eso te gusta oírlo?
—No puedo impedirlo, cariño —rió Sailor—. ¿Te lo hizo más de una vez?
—No, se acabó enseguida. No noté gran cosa. Sabes, yo me lo había roto por accidente cuando tenía doce años y me caí encima de un esquí acuático en el lago Lanier de Flowery Branch, Georgia. De manera que no hubo sangre ni nada. Tío Pooch se puso en pie, se subió los pantalones y me dejó allí. Me quedé en la cama de Abilene hasta que oí que se marchaba en su coche. Eso fue lo malo, quedarme allí escuchando cómo se iba.
carne II
Podría
decirse que estábamos en una fábrica abandonada. Las rejas oxidadas y grandes
máquinas, exponiendo sus desmantelados exoesqueletos arrojados al patio de
tierra, delataban el paso del tiempo y la falta de manos amistosas.
La
pareja llegó en silencio. La caminata y el coqueteo con la mirada eran parte
del ritual. Un calentamiento. La antesala del fornicio.
El
más delgado exhibía una peluca plateada y un vestido transparente. No llevaba
ropa interior, exponiendo su pene erguido en dirección al cielo. Con la mano izquierda
arrastraba al fornido que sólo vestía un overol rojo y botas de goma.
Un
poeta afectado describiría la escena con sutilezas referidas a la luna y el
canto de los insectos, quizá la presencia subrepticia de otras alimañas como
testigos pero no, esto era únicamente un juego de carne y navajas.
El
gigante de overol posó sus brazos, torneados por la faena de empujar
desperdicios en el sector sur, sobre una pared marcada con grafitis en contra
de la unión, rayones que pedían la cabeza del Patriarca y sus agentes y a favor
de los FIENDS, aquella banda denominada por el gobierno y los medios –
terroristas y sodomitas. Su sello característico era un cráneo riendo, imagen
que en el pasado identificara a una banda protopunk,
El
delgado travestí, que respondiera al nombre de Spider from Mars o al alias de
Twilight Sparkle, se levantó el vestido por encima del ombligo y sin dudar,
concentrado en la imagen del FIEND, arremetió en contra del ano del gigante,
cuyos gemidos de placer se confundieron en el acto con un segundo estertor,
esta vez, un apagado suplicio de dolor.
El
largo punzón que Spider sacara de entre medio de sus greñas relucientes había
penetrado la oreja derecha del enorme sujeto. Twilight soltó instintivamente el
arma y la cintura de su víctima, retiró su pene y se dejó fascinar por la
lentitud con que el cuerpo de su enemigo se diluía, arrastrando el rostro por
el muro hasta impactar con el suelo.
Pensó
en patearlo, arrancar su cráneo y violarlo, tal como este y sus amigos lo
habían hecho con Esmeralda, su hermana de diez años, hace unos meses, sin
embargo, prefirió observar la limpieza de su acto, el hilo de sangre diminuto
escurriendo por la oreja de Tucker le hipnotizó mientras tomaba un paquete de
nicotina del bolsillo superior del overol marcado con la insignia de la unión.
Al
dejar atrás el cuerpo y las máquinas, comenzó a reír con locura, secándose las
lágrimas, arrojó la peluca brillante a una ruma de telas y contenedores vacíos.
Al pasar por una recámara destinada al control de plagas, se topó con otro
sujeto inerte, este conservaba el punzón en la oreja, y desnudo de la cintura
hacia abajo, yacía sobre una pila de basura en clara descomposición. El olor
era terrible, eso registrarían en sus bitácoras electrónicas los agentes, al
encontrar a otros dos de sus trabajadores, en similares condiciones.
Twilight
no podía creer lo fácil que había sido todo el operativo. Ziggy tenía razón –
la corrupción de los agentes y trabajadores del sistema, sería el medio para
desestabilizar por completo la unión. Quemar el lugar y eliminar las pistas,
hubiese sido la elección más usual, pero esto más que una venganza, era una
declaración de principios.
Al
abandonar el recinto en una pequeña nave, Spider from Mars vestía como un
agente – chaqueta y pantalón negro, camisa rosa y lentes oscuros – listo para
su próxima misión. Violar a la esposa de un acólito del Patriarca y quemar un
colegio destinado a hijos de médicos y senadores. El tipo de noticias que los
medios usaban para mantener viva la escalada de terror, a diferencia de un
posible reportaje acerca de los trabajadores del puerto, homosexuales violados
y apuñalados, eso jamás entraría en conocimiento de las audiencias; de todos
modos, los agentes reconocieron esa noche su vulnerabilidad.
educación sentimental V
"Con
la niñera de mi hija estando una noche en el baño, después de haber permanecido
ahí durante un tiempo sospechosamente largo, comencé a pensar ciertas cosas.
Decidí espiar por el ojo de la cerradura y comprobar por mí mismo qué sucedía,
para mi sorpresa estaba parada frente al espejo acariciando su pequeño gatito,
casi hablándole. Me excitó tanto que al principio no supe qué hacer. Volví a la
habitación, apagué las luces y me acosté en la cama, esperando que ella
saliera. Mientras estaba acostado ahí todavía podía ver su sexo peludo y los
dedos que parecían tamborilear sobre él. Me abrí el pantalón para que mi
miembro se refrescara en la oscuridad. Traté de hipnotizarla desde la cama, o
por lo menos hacer que mi miembro la hipnotizara. Vení acá puta, me repetía, y
poné ese sexo sobre mí. Debe haber recibido el mensaje inmediatamente, porque
un instante después se abría la puerta y tanteaba en la oscuridad para
encontrar la cama. No dije una palabra, no hice el menor movimiento. Sólo
mantuve mi mente fija en su sexo, que se movía silenciosamente en las tinieblas
como un cangrejo. Finalmente estuvo al lado de la cama. Ella tampoco dijo una
palabra. Solamente se quedó ahí silenciosa y cuando yo deslicé mi mano entre
sus piernas movió un poco su pie para abrirlas. No creo que jamás haya tocado
algo más jugoso en mi vida. Era como un engrudo corriendo por sus piernas y si
hubiera tenido carteles hubiera podido pegar una docena o más. Después de unos
momentos, tan naturalmente como una vaca inclina su cabeza para pastar, ella se
inclinó y lo tomó en su boca. Le introduje cuatro dedos, frotándola hasta
sacarle espuma. La boca de ella está llena y el jugo se le derramaba entre las
piernas. No dijimos una palabra. Sólo un par de maníacos trabajando
pacíficamente en la oscuridad, como sepultureros. Era una paradisíaca manera de
hacer el amor."
I'm just a bloody normal bloke.
…estoy
harto de todos estos hueones que dicen escribir, amar la literatura con su
pendejo discurso contracultural… son iguales a los tarados con que tuve que
lidiar en el colegio y después en la U… siempre lanzándote un salvavidas para
incluirte en sus conversaciones estériles… charlas en las que desde un
principio no quisiste estar…por eso siempre he querido borrarme… viajar mucho y
construir una vida en otra parte… y ahora estoy aquí… como idiota, organizando
encuentros, trayendo a esta ciudad estúpida a tipos indeseables que hablan pura
mierda… basura demasiado barata… tan así que no vale repetirlo… demasiado empapados de sí mismos y
queriendo a cada momento ser el centro de otros tarados que no invitaste… porque
de hecho… no sirven, sin embargo, siempre aparecen… no a la actividad, no a las
cagonas lecturas sino a la jarana posterior… trabajas para ellos y para los que
felan el ego de los payasos… uno hablaba de la pérdida de sus prejuicios
occidentales en la selva, no sé si en manaos o iquitos… y me acordé de Piglia
contando como Macedonio viajó a la selva y trabajó allá como cobrador de
impuestos o algo por el estilo y cómo toda esa experiencia de un paraíso
virgen, lejos de la sociedad fue el molde para su escritura… para alcanzar
aunque fuese inmaterialmente ese no lugar… ando en las mismas… por último, si
la selva no se tragó y vomitó a ese imbécil que no sé por qué culiada
recomendación terminé trayendo… al menos que me trague a mí como lo hizo con
Cova…
Recuerdo…
y no estoy muy seguro… aunque debe haber sido por eso que nunca le dije a mamá,
que la última vez que vi a mi viejo no fue cuando lo echo de casa, sino hace
cinco años cuando estaba a punto de embarcarme a México en gira de estudio.
Pasó a saludarme al aeropuerto de Santiago. Fue solo, pues su Jenny acababa de
tener a Sussy. Me tomó por sorpresa, me dio un abrazo un tanto torpe pero
emotivo, me hice el hueón pues estaban mis compañeros, sin embargo, me quebró.
Carolina se dio cuenta y buena onda como siempre sacó a los pajeros y sapos
rugbistas de allí. Era la única de ese lote a la que le contaba mis atados y
durante toda la secundaria fue la única persona además de mi hermano y vieja
que me importó en realidad. Era mi idea de lo que debía ser el amor. Era un
mono iluso, no tenía remedio.
…Me
observa tras un ventanal, han pasado muchos años desde esa tarde en Santiago… tarda
en reaccionar y parece considerar no prudente el acercarse. Saco el ticket para
pedir mi bolso, la cola es inmensa y los funcionarios del bus unos
incompetentes… un caos tolerable de cualquier modo.
Pienso…
qué hago acá… por qué estoy con ellos y los años de odio regresan… odio a todo
y todos… risas estúpidas… profesores de educación física que eran unos cojudos
como diría si hubiese seguido viviendo en lima, acá son unos simples culiados
igual que sus regalones los rugbistas… y las minas, grupis con comentarios
huecos de inclusión … iguales a los de estos que se autodenominan poetas… ello
no habla muy bien del gremio… estás bien brother… por qué esa cara, toma un
poco de vodka hermano o es que mi trago es demasiado barato para ti… el culiado
aburrido… déjalo a este cabrón… es un antisocial del carajo… pajero de mierda… pero allí estuvo ella… en
esos años fue la única razón para soportar muchos lugares indeseables y sábados
en la playa viéndolos beber, teniendo que tomar con estos y escuchar una y otra
vez los mismos chistes… pero luego no fue suficiente… además ellas siempre
prefieren a los chicos malos, al que ríe más fuerte… al imbécil que sólo sirve
para la carcajada y el doble sentido… chocando puños con sus compadres y dando
recetas para pasar la caña… y tú… tú eres demasiado grave para tu propio bien…
el tedio, el dolor, una pregunta que hiere y amarga a cuantos te rodean…una
jodida nube negra como ese personaje de Charlie Brown, el sucio, al que siempre
una bruma de polvo y mugre lo acompañaba…
Demasiado
harto del mundo… lo recuerdo bien… creí que la universidad sería distinta… no
hay salidas, sólo puertas que conducen de un cuarto a otro… y algunos tiempos
fuera que dan sentido y sobreponen la mierda que abunda…
…lucía
viejo, cansado, incluso gordo pero da la
impresión de ser feliz, muy distinto a como salió de casa esa tarde de sábado
cuando mamá lo echó cagando. Ese día fue una real cagada, el espectáculo más
patético que he visto. Gritaba que estábamos equivocados, que él nos probaría
que todo era mentira, que nos amaba y que el tiempo le daría la razón. Se llevó
su vida en una caja de cartón, me dio un abrazo y dijo que le daba pena lo
ocurrido, que era probable que no nos viéramos por un tiempo y que yo crecería
y eventualmente entendería todo. Me dijo con seguridad que estaríamos bien,
luego se subió a un taxi y los tres lo vimos partir. Rodrigo cargaba a su hija
recién nacida, Diego puso su brazo sobre mi hombro y yo no entendía mucho pero
no quise llorar, pensaba en mamá más que en él y sin dudarlo dije cuando el
taxi ya no se veía. –Este conchasumadre cree que somos huevones, se caga a mamá
y viene a decir que el tiempo le dará la razón. Rodrigo se empezó a reír y
entró a la casa. Diego me miró como diciendo, pendejo de mierda qué chucha
sabes de la vida…
Qué
sabes de la vida… piensas dejar derecho… no seas estúpido… abandonar tres años
de estudio… tres años de sacrificio… y cuál es tu plan a largo plazo. No
pensarás seguir con eso de la escritura… te digo al tiro que yo no me anotó
para eso… -(Entonces ándate a la
conchadetumadre) me hubiese gustado decirle a esa perra insensible… pero en ese
momento pensé que la amaba… tiempo después al topármela en la calle se lo diría
de forma más sutil… hacerle saber que me arrancó el corazón y lo lanzó a una
cesta… como esa vecina de Bart que prefería a Jimbo… ellas aman a los chicos
malos… a los estúpidamente malos… no me di cuenta pues a nosotros nos encantan
las locas de mierda … en el fondo estaba más peludo y viejo, pero seguía siendo
un mono culiado chico sin remedio…
Sabes…
no sé que quiero en la vida… Quizá no mucho… pero sé que no quiero… recuerdo
haberle dicho a Carolina esa noche en la playa… faltaban menos de seis meses
para terminar el colegio… no tenía idea que vendría después… no quería pensar
en ello y ahora que estoy por encima de aquellos días… parado, recordando,
yendo y viniendo… preferiría retroceder como Marty Mcfly y decirme al estilo
Biff Tannen golpeándome la cabeza… hey imbécil… hay alguien allí… hay alguien
allí… despierta…
-¿Cómo has estado hijo? Diego me llamó y me
contó que estarías por acá y que vas rumbo a México de gira. –Hablaba con
naturalidad, como si nos hubiésemos visto en la mañana y no hace tres años sin
mediar, aunque prometió que todo estaría bien, una puta llamada desde entonces.
Me
invitó a desayunar con su usual desparpajo, me compró un café que me quemó la
lengua y quiso hacerse el divertido. Estuvimos sentados en un doggy`s, yo dije
muy poco, me pasó trescientos dólares e hizo un gesto con las cejas. También me
regaló algunos de sus mejores consejos para pescarme a mis compañeras ebrias
pero siempre con cuidado por eso era necesario que comprara unos preservativos
pues nunca se sabe cómo se comportan las muchachas lejos de casa, incluso esas
que no te agarran ni para el hueveo pues te han visto por años como el pajeado
y raro del curso. Le di otro abrazo y no lo volví a ver hasta Lima y sólo
porque sentí la necesidad de hacer esa parada. … aún no me explico… quizá era
parte del efecto de dejar la carrera, ser dejado por una huevona que valía
callampa, o la nostalgia imbécil de un edípico al uso… así me calificó una
pendeja de psicología de la U que me invito a salir un par de veces… otra
lunática más para la colección…
-Estás
bien… algo te pasa -Sólo recuerdo que pude apoyar mi cabeza en el hombro de
Carolina, no quería llorar y tampoco quería estar vivo… ella puso su cabeza
sobre la mía e introdujo sus dedos por entre mi cabello y nos quedamos en
silencio viéndolos reír… ese ha sido uno de los momentos más grandes de mi
vida, semanas después empezó a salir con el tarado que organizaba las fiestas,
el capitán del equipo de rugby… ese día cuando Juan Carlos me lo contó… supe
que la única forma de borrarme era siendo escritor… Ahora ella tiene dos hijos,
vive con su madre y es psicóloga en nuestra ciudad, uno de los niños lo tuvo
antes de salir del colegio… nunca quiso decir quién era el papá… y yo… yo la
recuerdo y organizó encuentros literarios con sacos de hueva similares a los
que odiaba en esos años… fui un estúpido, les di demasiada importancia… la
suficiente como para que me jodieran…
muy parecido a lo que sigo haciendo al beber con los poetas y darles tribuna…
poco ha cambiado… al menos puedo contarlo…
escrito en chacalluta o [a unas negras colombianas no las dejaron subir al bus por llevar demasiado equipaje… aún así los pacos hicieron todo lo que estaba en sus manos por ayudarlas / so sad]
un
bisturí y manos adecuadas / poli se abre camino con la shotgun / piel de niña,
un lindo disfraz para el parade / los ancianos desfilan con máscaras de ex
presidentes / y maestras rebotan sus
tetas a un costado del camino / lo circular de la carretera nos insulta / la
circularidad del baile, un foxtrot con máscaras de gas / pasolini estaría
orgulloso hijo!!! / so cute / un rostro deforme arrastra a su hermano por el
desierto / las quemaduras del bajo cráneo, el viento en las dunas / risas
quiebran el silencio del lugar / maybe, love won´t tear us apart / just maybe /
el martirio post punk / post rock / post this – jode a los artistas del llanto,
so trendy, so seattle… los noventa pasaron / ser un loser ya no es lo
mismo / a ti en todo caso te calienta
jean grey / wolverine de mierda / ciclope se tira a las mejores minas, la reina
blanca, las pelirrojas son una debilidad / pregúntale al fist of the north star
/ cayendo directo al despeñadero, so sad / como trepanar una cabeza y echar
agua hervida con jeringa para crear un zombie artesa y no pasar otra noche solo
/ me gusta bailar lentos / love hurts, nazareth style / dahmer le llora a papá / so lonely / pero usa el sniper conchetumare,
que te dije… puta la huea / revolver ocelot es un viejo cabrón, igual que saint
of killers / malas copias de jack palance o bronson en un paisaje cotidiano /
gris lleno de balas y cuerpos / el pellejo de esas gordas / pure gold /
buffallo bill style / norman bates style / ed gein syle / tobe hooper es dios /
el tendría que hacer una peli de lee wuornos versus green river killer / un hit
gore porno style / para tanto viejo de mierda, pajeándose con hueas muertas / i
feel pretty… oh so pretty / has visto el video de… manda link…
Pd:
te amo mamá.
educación sentimental IV
Raskolnikof se
desabrochó el gabán y sacó el hacha del nudo corredizo, pero la mantuvo debajo
del abrigo, empuñándola con la mano derecha. En las dos manos sentía una
tremenda debilidad y un embotamiento creciente. Temiendo estaba que el hacha se
le cayese. De pronto, la cabeza empezó a darle vueltas.
-Pero ¿cómo demonio has
atado esto? ¡Vaya un enredo! -exclamó la vieja, volviendo un poco la cabeza
hacia Raskolnikof.
No había que perder ni
un segundo. Sacó el hacha de debajo del abrigo, la levantó con las dos manos y,
sin violencia, con un movimiento casi maquinal, la dejó caer sobre la cabeza de
la vieja. Raskolnikof creyó que las fuerzas le habían abandonado para siempre,
pero notó que las recuperaba después de haber dado el hachazo.
La vieja, como de
costumbre, no llevaba nada en la cabeza. Sus cabellos, grises, ralos, empapados
en aceite, se agrupaban en una pequeña trenza que hacía pensar en la cola de una
rata, y que un trozo de peine de asta mantenía fija en la nuca. Como era de
escasa estatura, el hacha la alcanzó en la parte anterior de la cabeza. La
víctima lanzó un débil grito y perdió el equilibrio. Lo único que tuvo tiempo
de hacer fue sujetarse la cabeza con las manos. En una de ellas tenía aún el
paquetito. Raskolnikof le dio con todas sus fuerzas dos nuevos hachazos en el
mismo sitio, y la sangre manó a borbotones, como de un recipiente que se
hubiera volcado. El cuerpo de la víctima se desplomó definitivamente.
Raskolnikof retrocedió
para dejarlo caer. Luego se inclinó sobre la cara de la vieja. Ya no vivía. Sus
ojos estaban tan abiertos, que parecían a punto de salírsele de las órbitas. Su
frente y todo su rostro estaban rígidos y desfigurados por las convulsiones de
la agonía. Raskolnikof dejó el hacha en el suelo, junto al cadáver, y empezó a
registrar, procurando no mancharse de sangre, el bolsillo derecho, aquel
bolsillo de donde él había visto, en su última visita, que la vieja sacaba las
llaves. Conservaba plenamente la lucidez; no estaba aturdido; no sentía
vértigos. Más adelante recordó que en aquellos momentos había procedido con
gran atención y prudencia, que incluso había sido capaz de poner sus cinco
sentidos en evitar mancharse de sangre...
[La memoria es una tarea de escritura imperfecta]
Recordando
despierto… seguir soñando… cerrar las puertas, olvidar los caminos directos,
las rutas y horarios… recordar… la memoria es una tarea de escritura
imperfecta, un palimpsesto infernal, nunca antes había tenido miedo… creo estar
seguro de ello… debe ser la culpa y ella dijo no creer en la culpa pero tú no
le creíste, aún ríen de ello y de otras tonteras que se dijeron tratando de
impresionar el uno al otro… y en esos juegos de descubrirnos bajo las sábanas,
siempre buscamos lucir atentos… lo recuerdo bien y éramos el uno para el otro…
seres inteligentísimos… el mar luce como concreto desde acá… se me viene a la
mente la película de la dimensión desconocida, la versión con Lithgow de los
ochenta reinterpretando a Shatner que en la clásica era el acosado por el
gremlin… y recuerdo la historia escabrosa de navidad de la chica de los
Gremlins… todo es un juego de nunca acabar… pues recuerdo cuánto quería cuando
pequeño tener a Gizmo como mi mejor amigo y ser quien salvara a la ciudad de
rayita y su invasión y recuerdo cuan gracioso fue ya más grande ver en la serie
third rock from the sun a Lithgow y Kirk, perdón Shatner, bromeando sobre
viajar en avión y ser tratados como lunáticos… y en Los Simpson hay una parodia
de día de brujas en que el gremlin que acosa a Bart le arranca la cabeza a
Flanders… siempre estamos leyendo y contando las mismas historias en un proceso
interminable de citas y referencias… me
pregunto si esto que digo… no es otra historia ya contada y fallida… un
ejercicio mal ejecutado… incomprensible, irreparable y la vida entera se puede
resumir en esa disyuntiva que nos hace tan poco originales… nunca tuve tanto
miedo de ser como mi viejo… un poco de licor me caería bien… cerveza… no sirven
trago en tarifa turística… qué más puedo pedir, están pagando los pasajes y la
estadía a cambio de leer y decir a unos pendejos lectores un par de huevadas
que suenen reveladoras. Trataré de embriagarme mentalmente con Ginger ale, con
suerte un Gremlin terminará devorando el fuselaje y me recluyan después de
intentar advertirles… quizá al fin sea feliz en un sanatorio como Panero,
jugando a ser artista…
educación sentimental III
¿Comprende
el funcionamiento? La Rastra comienza a escribir; cuando termina el primer
borrador de la inscripción en el dorso del individuo, la capa de algodón gira y
hace girar el cuerpo lentamente sobre un costado pera dar más lugar a la
Rastra. Al mismo tiempo, las partes ya escritas se apoyan sobre el algodón, que
gracias a su preparación especial contiene la emisión de sangre y prepara la
superficie para seguir profundizando la inscripción. Luego, a medida que el
cuerpo sigue girando, estos dientes del borde de la Rastra arrancan el algodón
de las heridas, lo arrojan al hoyo, y la Rastra puede proseguir su labor. Así
sigue inscribiendo, cada vez más hondo, las doce horas. Durante las primeras
seis horas, el condenado se mantiene casi tan vivo como al principio, sólo
sufre dolores. Después de dos horas, se le quita la mordaza de fieltro, porque
ya no tiene fuerzas para gritar. Aquí, en este recipiente calentado
eléctricamente, junto a la cabecera de la Cama, se vierte pulpa caliente de
arroz, para que el hombre se alimente, si así lo desea, lamiéndola con la
lengua. Ninguno desdeña esta oportunidad. No sé de ninguno, y mi experiencia es
vasta. Sólo después de seis horas desaparece todo deseo de comer.
educación sentimental II
Nosotros
quisiéramos morir así, cuando el goce y la venganza se penetran y llegan a su
culminación.
Porque el goce llama al goce, llama a la venganza, llama a la culminación. (…)
Porque el goce llama al goce, llama a la venganza, llama a la culminación. (…)
Desde
este ángulo de agonía la muerte de un niño proletario es un hecho perfectamente
lógico y natural. Es un hecho perfecto.
Los
despojos de ¡Estropeado! ya no daban para más. Mi mano los palpaba mientras él
me lamía el falo. Con los ojos entrecerrados y a punto de gozar yo comprobaba,
con una sola recorrida de mi mano, que todo estaba herido ya con exhaustiva
precisión. Se ocultaba el sol, le negaba sus rayos a todo un hemisferio y la
tarde moría. Descargué mi puño martillo sobre la cabeza achatada de animal de
¡Estropeado!: él me lamía el falo. Impacientes Gustavo y Esteban querían que
aquello culminara para de una buena vez por todas: Ejecutar el acto. Empuñé
mechones del pelo de ¡Estropeado! y le sacudí la cabeza para acelerar el goce.
No podía salir de ahí para entrar al otro acto. Le metí en la boca el punzón
para sentir el frío del metal junto a la punta del falo. Hasta que de puro
estremecimiento pude gozar. Entonces dejé que se posara sobre el barro la
cabeza achatada de animal.
—Ahora
hay que ahorcarlo rápido —dijo Gustavo.
—Con un alambre —dijo Esteban en la calle de tierra donde empieza el barrio precario de los desocupados.
—Y
adiós Stroppani ¡vamos! —dije yo.
Remontamos
el cuerpo flojo del niño proletario hasta el lugar indicado. Nos proveímos de
un alambre. Gustavo lo ahorcó bajo la luna, joyesca, tirando de los extremos
del alambre. La lengua quedó colgante de la boca como en todo caso de estrangulación.
Spleen o [los del pueblo le colgaron igual, porque era un negro. Su pantalón seguía formando en la entrepierna un bulto irrisorio]
hay días que me gustaría
de pie
al comienzo de 21 de mayo (esa mala copia de paseo ahumada
o jirón de la unión)
gritar
OPTIC BLAST!!!
como
Summers en el children of the atom
y reducir
a carne chamuscada,
huesos y polvo
a miles de putos ciudadanos…
todos masa de cemento, vidrio y
piel fundida…
sus cochinos gelatos y risas
sabatinas
la ropa veraniega, los nuts 4
nuts, las promotoras de parís
y las estatuas vivas…
Behold!!!
domingo, 11 de noviembre de 2012
Estoy rodeado por hijos de puta o [vendiendo poleras de don ramón y jack skellington pague la universidad pero nadie me salva de esta úlcera del carajo…]
No sé, tal vez
soy uno de ellos, aunque lo dudo, al menos no me gusta joder a otros y eso
marca una gran diferencia. Puedes ser un bastardo contigo pero qué necesidad
hay de serlo con el resto, pararte frente a ellos… a centímetros, respirando
sobre sus narices con el aliento apestoso y caliente y con los pedidos
ridículos, las exigencias triviales escurriendo sobre la piel.
Es una mierda y
sé que no es tremendo dilema, pero es mío, es parte de mi universo y me está
jodiendo el cerebro, así que tiene tanta importancia como el cáncer de un tipo
o la pobreza de otro, nadie va a ayudarte con tu carga, nadie tiene porque hacerlo, no pido lágrimas, sólo
digo lo que ocurre… lo puedo escribir y eso es suficiente… por ejemplo, puedo
trabajar en este ridículo local de polos rockeros y merchandising de bandas
pero a nivel personal no les debo algo, sólo respeto, distancia y una atención
a sus consultas referidas al producto. Pero no soy su maldito psicólogo y
tampoco tengo todas las respuestas a su urgencia existencial, a su anhelo vital
por definirse…
-
por centésima vez hueón no estampamos dibujos de 24 colores por tres mil pesos,
no hueón entiende, nadie te va a pintar la cabrona capilla sixtina en tu
culiada camiseta y no, no hacemos rebajas...
-
No, no tengo chapas más económicas, y sí, ese es el único tamaño que
trabajamos...
-¿pero estas seguro?
- Sí
- Seguro seguro
- qué no lo ves...
-pero
- pero nada hueona... escucha y escucha bien ok, si entre todas las putas chapas uniformes y de 2,5 mm, encuentras unas más chicas y que yo no haya visto o que no sepa están en mi local y que tengan un precio que yo no haya estipulado, puedes llevártela gratis ok mierda...
-¿pero estas seguro?
- Sí
- Seguro seguro
- qué no lo ves...
-pero
- pero nada hueona... escucha y escucha bien ok, si entre todas las putas chapas uniformes y de 2,5 mm, encuentras unas más chicas y que yo no haya visto o que no sepa están en mi local y que tengan un precio que yo no haya estipulado, puedes llevártela gratis ok mierda...
-
vende autoadhesivos - NO
-
Eh flaco tienes poleras de godsmack
- No
- es que nadie los cacha
-No hueón todo el mundo los conoce lo que pasa es que no venden ok.
- No
- es que nadie los cacha
-No hueón todo el mundo los conoce lo que pasa es que no venden ok.
-
joven tiene poleras de daddy yankee
- no vendo mierda a los jóvenes señora...
- no vendo mierda a los jóvenes señora...
-cuánto
me cuesta esta?… - NO
-ey
pendejo hueón puedes dejar de golpear las chapas antes de que proceda a hacer
de ti una chapa...
-qué
poleras tiene
-no sé, de que andas buscando
-de lo que sea
-puedes ser más específico.
-no sé muéstrame todas.
-¿tienes dinero?
-no, pero así elijo una para después
-lárgate antes de que te meta el zapato en el culo conchatu....
-no sé, de que andas buscando
-de lo que sea
-puedes ser más específico.
-no sé muéstrame todas.
-¿tienes dinero?
-no, pero así elijo una para después
-lárgate antes de que te meta el zapato en el culo conchatu....
-el estampado compadre
de que esta hecho, no es de eso que se pela...
-es
serigrafía “compadre” no transfer, usamos plastisol y la plancha sólo al
momento de termofijar el estampado a la tela, que por cierto es 90% algodón y
10% polyester...
-guaaaaa…. (Háblales con palabras grandes, de forma técnica si es posible. Los imbéciles se lo tragan todo, incluso, en sus rostros puedes notar la admiración, te endiosan, ya que nunca esperan que un feriano sepa tanto. Mierdas prejuiciosas y obtusas.)
-Oh
hueón no puede ser… es increíble hueón, he buscado una polera de esta banda por
años, me gusta muchísimo este grupo y es la primera vez que veo una polera de
ellos y en mi talla, y no están caras, mas encima del disco que más me gusta…
pero, por casualidad no tienes la misma, idéntica solo que en vez de que en el
logo tenga ese ribete verde tenga uno ligeramente verde jade. -No.
-oh
que pena gracias de todos modos.
Es un espejo del
mundo, una síntesis diaria que se libra entre cuatro paredes desnudando la
mezquindad, soberbia y ego superficial del ser humano… a solo un paso de la
demencia y a través de atiborradas voces que provocan una diarrea mental
incontrolable...
...y no es que
sea demasiado especial para ellos, es más… ellos se sienten demasiado
especiales para sí mismos, para lo que son en verdad, por tanto no existe nada
en esta maldita tierra o universo consumista que los satisfaga. No existe la
polera, ni el estampado que defina su grandeza, ni siquiera el modelo 100%
100%, ni la chapa más diminuta del globo o el parche demócrata totalitarista,
su dualidad supera el esquema del ying y el yang y el equilibrio cósmico es una
alpargata frente a su yo quiero, pues toda la puta inventiva de una especie se
derrumba cuando gruñen...
Like Tears in the rain…
Dos de los momentos más hermosos…
ver a mi hermano mayor
jugando a mezclar el sonido de un VHS de blade
runner
con una grabación en cassete
del OST de vangelis
y años más tarde…
llevar a mi hija a pedir dulces en halloween
disfrazada de E.T
con un chaleco y capucha gris,
cargando por pasajes
en sus
diminutas manos,
un peluche de ese engendro de spielberg,
que mi viejo me compró de pendejo
en estudios universal.
educación sentimental I
En mi vida había oído a una mujer chillar así; de repente,
me di cuenta de que me corría en los calzoncillos; fue una sacudida como no la
había sentido nunca, pero tuve miedo de que viniera alguien. Encendí una
cerilla y vi que sangraba a chorro. Entonces me puse a golpearla, al principio
sólo con el puño derecho, en la mandíbula, oía cómo se le iban quebrando los
dientes y seguía golpeando, quería que dejara de gritar. Pegué más fuerte y
luego recogí su falda, se la metí en la boca y me senté encima de su cabeza. Se
revolvía como una lombriz. Nunca hubiera imaginado que tuviera tanto apego a la
vida; hizo un movimiento tan violento que pensé que el antebrazo izquierdo se
me desgajaba; me di cuenta de que estaba tan fuera de mí que la habría despellejado;
entonces me levanté para rematarla a patadas y le puse el zapato en la garganta
y me apoyé con todo mi peso. Cuando dejó de moverse sentí que me corría otra
vez. Ahora me temblaban las rodillas, y tenía miedo de desvanecerme.
taking it in the laundry shoot
todo se resume en
correrse la paja
ver a rachel roxxx mamando
o
encularse en
la mente a jayden james
mientras scott nails la monta…
cobrar el puto premio de un concurso hasta las
huevas…
el dolores pincheira
o
un fondo de investigación
y farrearse la mitad en putas colombianas…
otros sufren una snuff movie…
coleccionan los cartoon bondage de britney …
toman chelas
y escriben…
tomar cerveza y
soñar:
vamos cambiando al mundo con nuestra inocencia
mutilada…
dejar unas señas al transeúnte incauto,
esos tarados de turno tras la pantalla o público
y hablar un
par de huevadas correctas…
honrar a las musas, ninfas y jawas
todo para un grupo de escolares: quinceañeras…
no puedes quitar los ojos de sus faldas a cuadros,
piernas, muslos y todo se vuelve carne… sólo carne… rosada, roja carne…
en eso se va la vida…
carne I
cuántas veces soñaste
con ese cuerpo de niña sobre tu entrepierna… herido por el roce en esas
cavidades sin nombre, húmedo y a la espera… los
injertos están listos – tenemos a los especímenes en fila, usted decide cual
quiere llevar… tantas noches deleitado por la idea de cortar tu cuello y
hundirme allí… desgarrar, nutrir atravesando los músculos, tirita y los ojos
ahogándose… el maquillaje se escurre… y
voy golpeando su garganta… de la boca cae un liquido blanquecino y parece que
la mirada le fuera a estallar, enrojecida, sus nalgas parecen arder y solo
puedo seguir golpeando… hemos tomado las
muestras de la calle… están desinfectadas y han sido debidamente adiestradas en
el arte de amar, hemos removido además las partes que nos impedían doblegar su
voluntad… el control será de todos
modos entregado una vez efectúe el pago y firme el contrato que garantiza su
adhesión a nuestro selecto grupo… cuántas tardes encerrados repitiendo los
mismos juegos… como dos niños que reconocen lo oscuro de olerse, de corretear
con la lengua sobre un cuerpo tendido, estéril a simple vista pero lleno de sabores…
cuajar la sangre e ir abriendo caminos que terminan con el cuchillo contra algún
hueso… alimentamos los gemidos y su secreto… magnifica elección.. tirada en el suelo… con la mirada en el techo
y esa sonrisa artificial que le han tatuado… dispuesta a escuchar y entregar el
calor de sus pechos diminutos… a esta la
encontramos viviendo en un vertedero del sector sur, estaba desnutrida y con
bronquitis… pero nuestros médicos y el Dr. Arrizabal, nuestro nutriólogo, se encargo de sacarla adelante… muchas veces no
tenemos esa suerte… sabernos amados sin condición,
ser un salvador… estamos haciendo un
servicio a la sociedad, rescatando a estas víctimas, abandonadas por sus familias, pobres criaturas… te susurro al oído
y de buena gana recibes todo el peso de mi cansancio…es la única forma de dar utilidad a aquellos que sus propios padres
consideran despojos… vivía con una comunidad de viejas que recolectan y venden
cartón… pura, esperando mí auxilio… sería
peor que muriese en la calle como cualquier anónimo, no cree… sólo dios sabe cómo terminan, vendiendo sus
pobres cuerpos, su integridad a terceros, que imagen más repugnante, pero ella
tuvo suerte con nosotros, y ahora con usted… que sabrá cuidarla y darle lo
mejor, no es así… la espera acaba y cuántas veces… tenemos la suerte de…
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